
Era una noche perfecta para los Guerreros, anulando a Rayados y poniéndose en ventaja en patio ajeno, pero de último momento Baloy le cometió un penalti a Suazo, para que el chileno marcara desde los 11 pasos, en un 1-1 que subió de tono hasta los minutos finales.
Todas las imprecisiones de Rayados y toda la aplicación del Santos quedaron borradas en un sólo instante, y dejando el duelo casi como empezó, si acaso con la ventaja de resolverse en casa guerrera.
Ahora Santos debe ganar ante su gente para ser campeón, mismo escenario para La Pandilla, aunque con la tribuna en contra.
El encuentro se puso el traje de la mayoría de las Finales, tenso en el ambiente y sin concesiones en el terreno, con unos Santos que fueron replegando al paso de los minutos.
Monterrey repitió el cuadro con Ayoví por la banda izquierda, mientras que los Guerreros suplieron de última hora a Juan Pablo Rodríguez por una lesión.
Fue así que los de casa fueron más incisivos al frente, aunque con una ofensiva que apareció descoordinada y sin variantes.
El clima festivo del Tec fue poco a poco dando paso al dramatismo, con un cuadro regio inoperante, gracias en gran medida al planteamiento inteligente y maduro del conjunto santista.
Y a eso agregar que Monterrey pareció jugar con uno menos debido a la actitud de César Delgado, quien salió frío al campo y dejó su sitio ante la inoperancia.
Pero al 70' vino la jugada para la que no existe táctica ni ensayo. Crosas metió un balón largo, y Peralta lo bajó como maestro en tres cuartos de cancha, para luego darse la vuelta ante la marca de Basanta, y sacar un zapatazo de zurda a media altura, potente, superando a Orozco que regresaba, para el 1-0 que enmudeció la grada y se cantó con todo por la visita.
Galindo decidió modificar sacando a Suárez y Ludueña para poner a Ramírez y Hoyos, y Vucetich fue por todo quitando a Ayoví para colocar al frente a Carreño.
Rayados estuvo encima exponiéndose a nulos desdobles santistas, pero perdonando como pocas veces. Al 82’ Suazo tenía el celestino en un centro por la izquierda, pero la puso encima cuando estaba en el corazón del área.
Parecía que el golpe mortal estaba asentado, cuando al 91’ Baloy metió una barrida irresponsable sobre Suazo en el área, para cometer el penalti y volver loca a la tribuna. El silbante Mauricio Morales perdonó la segunda amarilla al panameño, y la protesta se dio por los dos lados.
Llegó el 94’ y Suazo convirtió con un derechazo sobre el lance de Oswaldo, para salvar a Rayados de última hora, y poner una luz de esperanza en una Final que de todos modos llegará a Torreón con tonos verde y blanco.
Todas las imprecisiones de Rayados y toda la aplicación del Santos quedaron borradas en un sólo instante, y dejando el duelo casi como empezó, si acaso con la ventaja de resolverse en casa guerrera.
Ahora Santos debe ganar ante su gente para ser campeón, mismo escenario para La Pandilla, aunque con la tribuna en contra.
El encuentro se puso el traje de la mayoría de las Finales, tenso en el ambiente y sin concesiones en el terreno, con unos Santos que fueron replegando al paso de los minutos.
Monterrey repitió el cuadro con Ayoví por la banda izquierda, mientras que los Guerreros suplieron de última hora a Juan Pablo Rodríguez por una lesión.
Fue así que los de casa fueron más incisivos al frente, aunque con una ofensiva que apareció descoordinada y sin variantes.
El clima festivo del Tec fue poco a poco dando paso al dramatismo, con un cuadro regio inoperante, gracias en gran medida al planteamiento inteligente y maduro del conjunto santista.
Y a eso agregar que Monterrey pareció jugar con uno menos debido a la actitud de César Delgado, quien salió frío al campo y dejó su sitio ante la inoperancia.
Pero al 70' vino la jugada para la que no existe táctica ni ensayo. Crosas metió un balón largo, y Peralta lo bajó como maestro en tres cuartos de cancha, para luego darse la vuelta ante la marca de Basanta, y sacar un zapatazo de zurda a media altura, potente, superando a Orozco que regresaba, para el 1-0 que enmudeció la grada y se cantó con todo por la visita.
Galindo decidió modificar sacando a Suárez y Ludueña para poner a Ramírez y Hoyos, y Vucetich fue por todo quitando a Ayoví para colocar al frente a Carreño.
Rayados estuvo encima exponiéndose a nulos desdobles santistas, pero perdonando como pocas veces. Al 82’ Suazo tenía el celestino en un centro por la izquierda, pero la puso encima cuando estaba en el corazón del área.
Parecía que el golpe mortal estaba asentado, cuando al 91’ Baloy metió una barrida irresponsable sobre Suazo en el área, para cometer el penalti y volver loca a la tribuna. El silbante Mauricio Morales perdonó la segunda amarilla al panameño, y la protesta se dio por los dos lados.
Llegó el 94’ y Suazo convirtió con un derechazo sobre el lance de Oswaldo, para salvar a Rayados de última hora, y poner una luz de esperanza en una Final que de todos modos llegará a Torreón con tonos verde y blanco.
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